Bienvenid@.
Este sitio nace de una búsqueda.
He tenido varios sitios web. En mi última experiencia, durante algunos años, mantuve un porfolio comercial. Allí mostraba el resultado de mi trabajo —comunicación, web, diseño—. Creía en la necesidad de darle carácter comercial a aquello de lo que me sentía orgulloso. Pensaba que, con eso, sería posible vivir de divertirme.
Obviamente, fracasó. Principalmente porque decidí abandonarlo apenas lo abrí. Como todo lo que surge de motivos impuros, al poco tiempo dejó de tener sentido. Y tras pensarlo lo suficiente (dos años después, cuando recordé que existía), lo dejé ir. Ya había más y mejores herramientas para cumplir esa función.
Pero el fantasma seguía ahí, acechando. Y, conforme el mundo real fue siendo devorado por las tinieblas, se volvió cada vez más claro que necesitaba un espacio propio. ¿Por qué? Quizás porque todos sentimos que tenemos algo para decir pero no decimos. Tal vez me impulsa la necesidad de, al fin, hablar de lo que verdaderamente disfruto y me gusta.
Mi nombre es Lucas. Por estudios, soy Comunicador Social; por oficio, me dedico al marketing —y aledaños. De gustos, prefiero las historias, sean buenas o malas. Pienso que lo que nos hace únicos como especie es la capacidad de narrar.
Aquí vas a encontrar reflexiones, análisis, fragmentos, historias o simplemente observaciones que buscan hacerse un lugar entre lo cotidiano y lo invisible. Nada de lo que aparece acá pretende tener carácter definitivo o cerrado, sino más bien abrir espacios de posibilidad.
Gracias por tomarte el tiempo de leer.